Alex Guarerro y El Salvador

En 2017 conocimos a Alex Guarerro durante el lanzamiento de la traducción española de Live School. Él compartió su historia de salvación y nos convenció a traer Live School a El Salvador, lo cual hicimos algunos meses despues.

No pasó hasta varios días después de empezar nuestro viaje cuando, parados arriba de una montaña, vimos la primera persona blanca en El Salvador, aparte de los de nuestro equipo. Las personas no viajan a El Salvador para turismo o negocio. No es algo recomendado.

El Salvador se siente casi apagado detras de una cultura de pandillas violentas y un sistema político y judicial corrupto. Mientras caminabamos en las calles, no vimos violencia o extorción, pero había un sentimiento opresivo de desesperación y temor que corta a través de las sonrisas tímidas y las largas miradas.

Aquí algunas historias que escuchamos de la cultura de El Salvador:

  • Un miembro de una pandilla quería toma la hija de una madre soltera como su novia. Cuando la chica se negó, la pandilla amenazó matar toda su familia. Gracias a Dios, la familia pudo mudarse a Guatamala por un tiempo, y recientemente mudaron a una casa segura en una comunidad misionera. Amaron la nueva casa ya que nunca han vivido en una casa con ventanas.
  • Un pastor explicó que el gobierno está intentando acabar con las pandillas, así que cualquier persona que se asocia con un miembro conocido de una pandilla puede ser arrestado. Esto significa que si un miembro de una pandilla entra en una iglesia para aprender más de Jesús, el pastor puede ser arrestado por “ayudarlo”.

Pero la violencia y las amenazas no pasa solamente con las iglesias.

Un pastor que entrenamos perdió dos hermanos por violencia de pandillas, pero dentro de poco va a empezar una escuela con siete ex-miembros de pandillas quienes ahora son creyentes. Nos mostró una foto de uno de los futuros estudiantes que tiene la cara cubierta con tatuajes azules. Este hombre ahora va a ser entrenado como misionero a través de Live School para llevar el evangelio a las mismas pandillas de donde él salió.

Alex creció sin hogar en Los Angeles, estuvo invulcrado en pandillas y drogas, y estuvo preso hasta que lo deportaron a El Salvador. En El Salvador él repitió ese estilo de vida hasta que radicalmente recibió salvación en la carcel. Ahora, trabaja con prisioneros juveniles en El Salvador – enseñandoles inglés, fútbol, y por encima de todo, de Jesús.

En 2018, Alex empezó un Live School dentro de la prisión juvenil de chicos con algunos de los prisioneros jóvenes quienes él guió al Señor. Después de empezar la escuela, 7 chicos fueron bautizados adentro de la prisión ya que públicamente profesaron aceptar a Jesús como su Señor y Salvador.

Y hay otro “propósito desconocido” de Dios con los graduados de Live School. Muchos de estos chicos tienen una sentencia de 60 – 70 años, y cuando cumplen 18 años, tienen que ir a las prisiones para adultos – prisiones donde nadie puede entrar ni salir, ni siquiera las guardias.

La esperanza de Alex y nuestra oración es poder entrenar estos jóvenes como misioneros quienes irán a un lugar donde nadie más puede entrar… y compartir el evangelio.